Cristiano católico, apostólico, romano y marrano

Cristiano católico, apostólico, romano y marrano = quien vive un cristianismo fingido. Simplemente porque vivimos en un mundo acristiano.
 

Seguidamente entraré a desmenuzar el por qué del término de marrano, no sin antes recordar a la iglesia católica el reto que tiene en nuestra sociedad actual

El catolicismo cultural que todavía impregna a parte de la población española, no tiene la apuesta por los valores, la ética personal y la moral cristiana.

Es decir, la iglesia se encuentra ante un catolicismo vacío. La fe es una cosa, la vida, la política, la familia, la sociedad, la empresa, el trabajo…son otra cosa.

Un ejemplo claro lo tenemos con las declaraciones del sr. Alonso, Ministro de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, que preguntado sobre la cuestión del tema del aborto se manifestó en los siguientes términos:

“Yo soy católico, pero la religión está en un lado y la política está en el otro”

Hombre sr. Alonso, en este sentido, Cristo en el Evangelio es claro: al César lo que es del César, a Dios, lo que es de Dios. No me venga usted con milongas. Usted ha de contemplar las ideas sobre principios y valores de los demás, pero contemplarlas no lleva ímplicito que usted renuncie a los valores del Evangelio si se manifiesta como católico, porque de lo contrario…

Aquí tiene la iglesia un gran reto para adaptar sus formas de evangelización a una sociedad en la que no solo crece la indiferencia religiosa, sino en la que está asentada una desconfianza hacia la propia institución por parte de muchos que se consideran creyentes.

Ser cristiano en la sociedad actual es sumamente exigente. La inmensa mayoría de los que se declaran como creyentes no cumplimos estas exigencias. Simplemente nos engañamos ─vivimos en el engaño─ y entonces nuestro comportamiento es el actuar como cristianos fingidos. Y yo digo que un cristiano fingido es simplemente un marrano. De aquí el título de este artículo como cristiano católico, apostólico, romano y marrano.

Hagamos un poco de historia sobre el vocablo marrano.

Tiro de wikipedia:

Marrano es un término que hace referencia a los judeoconversos de los reinos cristianos de la Península Ibérica que «judaizaban», es decir, que seguían observando clandestinamente sus costumbres y su anterior religión. El criptojudaísmo de los marranos fue justificado por los rabinos con el argumento de que los judíos podían -e incluso debían- fingir convertirse a otra religión si creían en peligro su vida y estaban exentos de cumplir aquellas prácticas del culto que pudieran delatarles —sólo se les exigía en última instancia que mantuvieran la fe en sus conciencias—

Especialmente entre los siglos XV y XVII, el vocablo marrano se utilizó de forma extensiva y peyorativa para designar a todos los judeoconversos y a sus descendientes, llevando implícita la insinuación de cristianismo fingido.

El investigador Israël Salvator Révah definió al marrano como un católico sin fe y un judío sin saber, aunque un judío por voluntad.

Salvadas las distancias, el significado del término marrano es sinónimo de aquel que tiene, o practica más bien, un cristianismo fingido.

Junto a estos, naturalmente están aquellos que son auténticos cristianos, personas con limitaciones, ─por eso somos personas, de lo contrario seríamos dioses─ que aunque fallen una y otra vez, se esfuerzan por vivir los valores del Evangelio. Pero no se engañan ni pretenden engañar. No fingen su cristianismo.

También están ─entre ellos me encuentro─ los paganos esquizofrénicos que creen en Cristo. Porque si creen en Cristo ¿por qué no son y viven como cristianos? Decimos Cristo sí, esta iglesia no. Pero la Iglesia es Cristo, si rechazamos esta iglesia ¿cómo vamos a creer en Cristo?

En esta esquizofrenia andamos muchos que, desconfiando de nuestros pastores, nos salimos al monte. Desgraciadamente en el monte nos asilvestramos. No sé si me explico.

Hace ya tiempo, me contaron una metáfora muy triste. El pastor guarda el rebaño con la ayuda de los perros. El perro es el laico formado, inquieto, con deseos de vivir la fe de una manera más intensa. Siempre preguntándose, siempre queriendo crecer. A veces algunos de estos perros se hacen incómodos y el pastor ─las buenas personas también─ alejan del redil a estos perros. Estos perros se quedan en el monte, se asilvestran, se vuelven como lobos para el resto de ovejas. Algunos, que no pueden olvidar cual es su destino, antes que volverse lobos, van y se despeñan.

Como véis, metáfora más que triste.

Las declaraciones del Sr. Alonso vienen reflejadas en distintos medios, entre otros en infolibre.es, sección de política, artículo publicado el día 22 de enero que recoge las declaraciones del ministro en día 21 de enero de 2015 en el Fórum Nueva Economía.

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