El único problema que tiene una pareja es hacerse pareja. Hacerse pareja es un trabajo que nunca finaliza. Hacerse pareja es como casar dos piezas. Es lo que hacen muchos carpinteros con la madera. Para que dos piezas se ensamblen y ajusten hay que cortarlas, lijarlas, pulirlas, probar una y otra vez hasta que casan a la perfección.
Hacerse pareja y conseguir una relación duradera
- Hacerse pareja es casarse. El término casar, casarse, es mucho más amplio que el del matrimonio. Vea si no, los siguientes sinóminos de CASAR: acoplar, ajustar, articular, engranar, ensamblar, emparejar, equilibrar, equiparar, corresponder, unir, conformarse una cosa con otra (es decir darse forma)…y todavía hay muchos más.
- Hacerse pareja es simplemente llegar a ese estado de la relación en el cual cada uno está junto al otro sin dejar de ser uno mismo. Prueben ustedes las siguientes preguntas: — ¿Cómo puedo estar contigo sin dejar de ser yo? — ¿Cómo puedes estar conmigo sin dejar de ser tú?
- Todas las personas tenemos necesidades. Podemos decir que nuestra vida tiene el único objetivo de contemplar y atender nuestras necesidades. Hay muchas clases de necesidades, de vivienda, de alimentación, de vestido, de descanso. También de amor, de afecto, de comprensión, de estima, de justicia, de consideración, de aprecio, de valoración… y tantas más.
- Cuando una necesidad está siendo satisfecha, o al menos atendida, entonces vivimos una sensación de gratificación, de plenitud, de sentido, de satisfacción…que es lo que llamamos felicidad. Por otra parte, cuando una necesidad no es satisfecha, ¿cómo estamos o nos sentimos? Vivimos momentos desagradables, de angustia, de temor, de ira, muchas veces incluso de violencia, bien con nosotros o con el otro. Pensemos por ejemplo en la necesidad de respeto, estima y compresión que tiene un miembro de la pareja. Si el otro no satisface y atiende estas necesidades ¿qué sentimientos alberga uno? ¿Acaso no se inician muchas discusiones sin fundamento alguno simplemente por la irritación que estamos experimentando al no sentirnos respetados?
- Un convenio muy simple en una pareja es que existe un compromiso de atender las necesidades y sentimientos del otro. Y esto siempre bajo la reciprocidad. Una pareja no puede existir sin reciprocidad.
- ¿Cuál es el combustible, el cemento, los pilares, el sostén o como se prefiera el término que hace posible llegar a ese «hacerse pareja» ?
Respuesta: El Compromiso. - Y, ¡Houston, tenemos un problema!. Y tenemos un problema porque no queremos el compromiso, y porque si adquirimos un compromiso muchas veces estamos tentados de evitarlo.
- Previo al compromiso es el conocimiento. Conocimiento de uno mismo; conocimiento del otro y conocimiento sobre a qué se va uno a comprometer. Gran número de matrimonios y parejas fracasan en primer lugar por esta falta de conocimiento.
- Un compromiso es en primer lugar un convenio, un acuerdo entre dos litigantes. Veamos si no, que son el hombre y la mujer que quieren hacese pareja. Cada uno viene de su padre y de su madre, de su familia, de sus vivencias personales, de su educación, de su mundo…evidentemente tendrán que casar todos estos aspectos si quieren conformarse como pareja. Luego tenemos que primero hay que hacer un compromiso, un acuerdo.
- Pero compromiso también significa con-promesa. Que se adquiere una promesa por la que uno se compromete a que el acuerdo se va a cumplir.
- Hay un compromiso esencial en toda relación de pareja: Quiero Quererte. Y, mucha atención, el amor no es un sentimiento, el amor es más que nada voluntad de amar. El amor se expresa en cosas concretas. Respeto, consideración, apoyo, compañía, cuidado, contribuir al bienestar del otro, estimular su crecimiento y desarrollo personal…yo que sé, son tantas y tantas cosas en las que de una forma concreta se puede expresar el afecto hacia el otro.
- Los sentimientos vienen y van. Los sentimientos sirven para hacer un gancho entre los miembros de la pareja, pero luego tienen que amarse. Y para amarse hay que hacerse pareja, o lo que es lo mismo ser una sola carne.
Por ahora paro, que no quiero agobiarles de reflexiones.