¿Es posible mejorar la relación de pareja? Pues claro que sí. De lo contrario no tendría sentido este blog.
¿Me dejas proponerte algunas consideraciones? Piensa en el símil de subir una escalera en la mejora de tu relación. Paso a paso. Peldaño a peldaño.
- Querer mejorar la relación. Esa mejora pide cambios. Pero el único cambio con el que puedes contar es solamente con tu propio cambio. Conseguir que el otro pueda cambiar pasa inevitablemente con tu cambio, pues al cambiar tú, cambias la forma de relacionarte con el otro.
- Se necesita grandeza para ser el primero en cambiar para mejorar la relación.
- Precisas tener en cuenta cuáles son tus valores y principios y la visión que tienes sobre tu matrimonio y tu familia, porque tienes que organizar tu vida para ser congruente con estos valores.
- Integridad. ¿Cómo andas de integridad? Si no eres una persona íntegra, tienes un problemón. La integridad es el valor que nos asignamos a nosotros mismos. Es nuestra capacidad para saber mantener los compromisos de «hacer lo que decimos». Es respetarse a uno mismo.
- No vivas con la mentira. La integridad es también evitar toda comunicación engañosa, desleal o que no respeta la dignidad de la persona. Dicen que «mentira es toda comunicación que intenta engañar». Ya nos comuniquemos con palabras, conductas, hechos…si somos íntegros, nunca podremos intentar el engaño. El engaño siempre da malos resultados en una relación. Con engaños es imposible mejorar la relación con tu pareja.
- No hagas lo bueno, sino lo mejor. Para mejorar la relación con tu pareja no te quedes solamente con «hacer bien las cosas». Tienes que mirar más alto. Por ejemplo, ¿qué cosas son las que quieres hacer?, ¿qué clase de familia y matrimonio quieres tener?.
- ¿Cómo pasas tu tiempo? El modo en que pasas tu tiempo es la consecuencia del modo en que ves tu tiempo y tus prioridades en esta vida. Así que te propongo como ejercicio que revises en qué y de qué forma estás pasando tu tiempo. ¿Te sientes más a gusto con tus amigos que con tu familia?
- Puedes elegir. Siempre. La grandeza que tienes como persona, esposo, esposa, padre, madre, amigo…es que puedes elegir lo que dirán los demás sobre tí cuando ya no estés aquí. ¿Qué es lo que te gustaría que cada una de esas personas dijera de ti y de tu vida?, ¿qué tipo de esposo, esposa, padre, madre, te gustaría que mostraran esas personas?, ¿cómo te gustaría haber influido en sus vidas?. Así podrás conseguir que puedan decir de tí un día ¡qué cosa más buena tenerte a tí!
- El peor enemigo. ¿Sabes cuál es el enemigo para tu relación? Tú mismo/a. Me explico. El enmigo del amor y de la familia puede ser uno mismo. Es la falta de desarrollo interior humano, la pobreza de espiritu, la frivolidad, el aburrimiento, en suma lo que yo llamo «ser un trozo de carne» lo que lleva a hombres y mujeres desesperar de su matrimonio y de su familia.
- Tiempo. Para mejorar la relación con tu pareja necesitas tiempo. Solo el trabajo en el tiempo hace que la tierra de sus frutos, que las personas desarrollen sus capacidades y alcancen una madurez que les hace posible vivir la «interdependencia». Si vuestras relaciones son de dependencia no existe amor en vuetra relación.
- Empeño continuo en mejorar tu relación, que es la única manera de conseguir un matrimonio gratificante y gozoso. Con este empeño continuo ejercitarás la voluntad e inteligencia para sacar lo mejor del «otro». Para el amor el otro está bien tal y cómo es. Así podemos llegar a lo hondo del otro, de manera que pueda desarrollarse. Al fin y al cabo, el amor es ni más ni menos que la búsqueda del mayor bien para el otro.