Dignidad ante las elecciones.

Yo decido a quién votar, quién me representa, quién me va a gobernar, cómo me va a gobernar, para qué me va a gobernar. Yo soy persona. Yo no soy «un trozo de carne» como me quieren los políticos.

Las personas no tenemos precio, las personas tenemos dignidad.
Las cosas tienen precio.
Las personas no.

Próximante volveremos a decidir en nuevas elecciones.
Me pregunto si seremos libres, si seremos personas o «trozos de carne» como nos quiere toda la clase política —especialmente la izquierda.

Quiero tener presente todos los días que soy el responsable primero de mi propiedad privada, de mi entorno, de mi vida, de la vida de mis hijos, de mis vecinos.

Todo lo demás se lo dejo a quién no quiere tener dignidad como persona y se deja llevar.

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