Por qué soy libre en este blog.

  • — ¿Me lees? Te lo agradezco.
  • — ¿No me lees? Te lo agradezco
  • — ¿Me comentas? Te lo agradezco.
  • — ¿No me comentas? Te lo agradezco.
  • — ¿Me sigues? Te lo agradezco.
  • — ¿No me sigues? Te lo agradezco.
  • — ¿Me apruebas? Te lo agradezco.
  • — ¿No me apruebas? Te lo agradezco.

Al no depender de la aprobación o del éxito, del aplauso de los demás, puedo manifestarme realmente como soy. Esto es un privilegio para mí. Puede que te guste.
Puede que no. Pero yo no puedo ni quiero contentar a todos. Eso es imposible.

Si dependiera de la aprobación o del éxito, sería siempre un esclavo porque todo lo que escriba, haga o diga, estaría en función de ser aprobado o no, de tener éxito o no.
Y entonces dejaría de ser yo. Yo sería entonces lo que tú quieres o deseas.
Así, si mantengo amistades, estas son ciertas. Sinceridad y transparencia, ser como uno es, son cuestiones esenciales para mantener una comunicación y una amistad auténticas. Por tanto, no quiero que me uses.Tampoco quiero usarte.


Ir arriba