No hay Generosidad en quién deja una Herencia.

Pensamos de manera ingenua que cuando alguien fallece y deja una herencia es una persona muy generosa. La realidad es bien distinta, pues quien deja una herencia en modo alguno es generoso.

La persona generosa con sus seres queridos da las cosas en vida. Quién deja una herencia es sencillamente porque los bienes que ha retenido hasta su muerte no se los puede llevar consigo cuando lo meten en la «cajeta».

Muchos padres viven con miedo y con desconfianza hacia sus hijos.

Este miedo y desconfianza les impide ser generosos. Prefieren que sus hijos pasen dificultades cada mes cuando tengan que hacer frente al recibo de la hipoteca antes que dejar de tener su cuenta corriente bien protegida.

En esta miseria de comportamiento, piensan para tranquilizar su proceder que, cuando fallezcan, por mucho que se lleve la Junta de Andalucía en impuestos, algo quedará. Eso sí, estos padres son los que luego te condicionan tu vida demandando cuidados y atenciones.

Hay generosidad cuando se da en vida. No es lo mismo donar que dejar en herencia.

Es ahora cuando nuestros hijos que se están iniciando en formar una familia, con unos trabajos precarios y más dificultades que las que pasamos nosotros, cuando precisan nuestra ayuda. No luego, cuando ya estén mayores.

Personalmente, voy a hacer lo posible por no dejar herencia alguna a mis hijos. Mis bienes, pocos o muchos, los daré en vida. Solamente contaré con aquel mínimo que me permita no ser gravoso para ellos.

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