Tratar de imponer el pensamiento único a una sociedad es una perversión. La izquierda gusta del pensamiento único. Por eso nunca podré simpatizar con la izquierda.

  1. Toda persona, por el mero hecho de ser persona, posee una dignidad inalienable.
  2. La libertad forma parte de esa dignidad. Una persona vive su dignidad y en dignidad cuando tiene la posiblidad de ser libre en su pensamiento.
  3. De la misma manera que no existen dos personas iguales, también puede y deben existir personas con distintas formas de pensar.
  4. Toda persona, grupo, sociedad, institución… que impida la libertad de pensamiento, es intrínsecamente perversa.
  5. Dios, que nos creó como creaturas libres nos permitió tal libertad que hasta nos dejó libres para poder rechazarlo. El Dios cristiano no crea seres sumisos.
  6. El pensamiento único es una perversión. Solo las personas habitadas por el mal tratan de imponer el pensamiento único. Una persona perversa es la persona que obra con mucha maldad y lo hace conscientemente o disfrutando de ello.

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