Esta mañana la niebla se ha apoderado de Jaén. En mi paseo hemos llegado hasta la Plaza del Pósito. A nuestra llegada ya la niebla había desaparecido. Tras ver como va quedando mustio el escaparate del Pósito, me he quedado un rato viendo otra vez más esta plaza.

Lo primero que me ha llamado la atención es ver este reflejo de un edificio abandonado también en esta casa abandonada en la plaza.

En el centro de la plaza, siempre, la Cruz del Pósito.
También tiene su propia leyenda esta cruz. Esta leyenda se describe ya en el Romancero de Jaén, Antonio de Guijosa (1801)
También hay una fuente de dos caños metálicos con forma de cabeza de león, que echan su agua a un pilar con frontal curvo.

Y al salir de la plaza, subiendo por las escaleras, camino de la Diputación, un rinconcito con estas flores de pascua para esta Navidad de 2014
