El noviazgo no es para probar sexualmente al otro. Si eso es lo que pretende tu novio o tu novia, más te vale que no sigas con la relación. La sexualidad nunca es un problema ni dificultad para las personas que se quieren. Si te quiere probar «sexualmente» es una persona que no merece la pena.
Es frecuente que al inicio de un noviazgo, el novio exija desde el primer momento mantener relaciones sexuales con su novia. Parece ser que hay que «probar la mercancía» antes de avanzar en la relación. Si es así, lo más inteligente, sensato y adecuado es descartar totalmente a esta persona que tiene estas exigencias y planteamientos. Pone de manifiesto que no es una persona adecuada para una relación duradera como es el matrimonio.
Relaciones sexuales como condición para la continuación del noviazgo
- El noviazgo tiene la finalidad de constatar si la persona con la que se han iniciado las relaciones es la persona adecuada para el matrimonio y formar una familia.
- Un matrimonio es el resultado de un yo + un tú + un nosotros. Si alguno de estos elementos no está presente en este planteamiento, el matrimonio siempre estará destinado al más absoluto de los fracasos. El nosotros es la suma de un yo más un tú.
- El tú y el yo pueden encontrarse para formar un nosotros. El noviazgo es la oportunidad de ver si existe esa posibilidad de encuentro entre el yo y el tú. Es una etapa de consolidación y formación de esas personas. Es verificar la posibilidad de una relación, de un encuentro.
- El encuentro solamente es posible desde el respeto. El respeto no contempla en ningún momento de la relación las exigencias por alguna de las partes. El encuentro solamente contempla las peticiones. La diferencia entre una petición y una exigencia es que, en la exigencia no se admite la posibilidad de un no. En la petición de uno a otro está la posibilidad de un sí o de un no. Siempre que hay exigencia se produce violencia. La violencia por alguna de las partes, hace imposible la relación y por tanto la posibilidad de un encuentro.
- El sexo tiene su momento. El sexo no hace una relación. Una relación no avanza por tener más o menos sexo.
- «Probar» a una persona es atacar directamente la dignidad de esa persona. Las personas no son mercancías para probar si valen o no valen. Si tu novio ataca tu dignidad como persona con estas pretenciones, simplemente es una persona que es inadecuada para ti, para el matrimonio. Esta es una señal inequívoca si persiste en este probarte.
Los peligros de las relaciones sexuales en el noviazgo
- En cierta medida mantener relaciones sexuales durante el noviazgo —aunque sea muy apetecible, pùede entrañar un tremendo peligro. Peligro porque, una vez que se mantienen relaciones sexuales se crean unos vínculos emocionales que pueden ser difíciles de romper, por ejemplo si se ve que la persona no es la adecuada. Por otra parte entraña la posibilidad de un embarazo que ya va a condicionar a los novios. Si la novia queda embarazada ¿la solución es el aborto? ¿Qué pasa con el hijo? ¿Y si el noviazgo no fructifica? ¿Vamos a quedar condenados a casarnos con una persona inadecuada por haber tenido un hijo? En fín, cuestiones todas estas más que presentan un sinnúmero de dificultades para el futuro.
- Con frecuencia, muchas novias, ante estas exigencias del novio de mantener relaciones sexuales a las primeras de cambio dicen que no. Entonces el novio como que se enfría y abandona la relación. Esto realmente es bueno. La novia se quita de enmedio a una persona que no merece la pena. Claro que también, se va produciendo una cierta frustración cuando la mujer se encuentra ante «imitaciones de hombres». Parece hoy que no abunda lo que se dice ser hombre, ser una persona responsable y respetuosa.
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