Un crucigrama y varios rotuladores. En el mismo sitio siempre. Pasar por la Avenida de Madrid y no verlo es tener mi paseo incompleto. Es como si le faltara algo a mi paseo.

Igual sucede con el repartidor del Diario Viva Jaén. Otro personaje de Jaén que es imprescindible en mi paseo diario. Le da el periódico Viva a Edison, mi acompañante en los paseos —así me evito el uso del bastón—, me lee los titulares y así nos enteramos de la actualidad jaenera. Por cierto, Edison siempre me tiene la cámara dispuesta para que pueda hacer los disparos a los «bultos».
«Bultos», dicho sea con todos los respetos, porque no veo a las personas ni a los objetos con nitidez. Solamente veo la masa, casi sin detalles. Por esto, cuando disparo las fotos y las revelo en el ordenador siempre me encuentro con la sorpresa de ver los detalles que no veo.
