Hoy ya hace dos años que te fuiste con el Padre. ¿Cómo te va por ahí arriba?

Aquí abajo cada vez tengo más frío en el alma y en los pies. A cambio, también tengo cada vez menos vista. También rezo menos, casi se me está olvidando. Cada vez estoy más seguro que la forma de cómo vives es la mejor oración que puedes hacer. A veces, ¿sabes? me da por pensar en Dios. Con todas las cosas incorrectas que me habitan solamente tengo ánimo para estar en silencio ante el Señor.

Ya retomaremos nuestras conversaciones cuandos nos veamos.

Ahora Beatriz se ha hecho cómplice de nuestro Señor y nos trae también este año la bendición de dos nietos más, dos mellizos, un niño, al que van a llamar León y una niña, María.

Por lo demás, la vida continúa. Y notando tu falta. Que el Señor te bendiga.