Cómo usar la mirada en la conversación

Quien maneja bien el arte de escuchar y comunicar con el otro con la mirada, es capaz de levantar a una persona hundida, de hacerla sentir digna de respeto y consideración: valiosa por lo que dice y por lo que no dice, valiosa en sí misma.

Quién sabe mirar, es capaz de transmitir acogida, libertad, relajación, serenidad, estímulo para abrirse y sacar aquello que fuera hiere menos, aprieta menos.

Si la cara es el espejo del alma, los ojos seguro que lo son del corazón.

Hay personas que no miran en la conversación, hay amigos que no conocen los ojos de sus amigos, solo las teclas del iphone, del watsapp; hay parejas que sólo se miraron a los ojos cuando estaban conquistándose…

Y es que en el fondo, la mirada tiene tanto poder quizás porque muestra el interior de la persona: «Dime como miras y te diré cómo eres».

¿Sabes que el que aprende a mirar a los ojos, aprende a leer en el corazón?

Pero hemos de tener en cuenta también que el corazón de una persona es como un libro que ha de ser leído con mucha delicadeza y despacio. Por eso no podemos mantener constantemente la mirada fija en los ojos de otra persona, porque mantener esta mirada termina por ser insoportable, violento. Por eso, para mirar bien, hay que mirar lo justo, con mucha humildad y con mucha sencillez.

Para mejorar cómo usas la mirada en la conversación te pueden servir algunas de estas consideraciones:

  1. Utiliza los ojos para observar en actitud de escucha y comprensión a la persona con la que estamos conversando.
  2. Dirige la mirada a los ojos de la persona con la que estás conversando.
  3. Mantén la mirada buena parte del tiempo, no siempre, en los ojos de la otra persona.
  4. Cuando retires la mirada, dejarla vaga, sobre todo cuando estás escuchando.
  5. Evita la mirada furtiva, de reojo, porque podrías ser sorprendido y perder la confianza del otro.
  6. No des la impresión de que miras, por ejemplo de arriba abajo, para investigar, o de que interpretas o juzgas lo que estás viendo.
  7. No mires cuando se entiende que la mirada será percibida como incómoda, molesta.
  8. Cuando se descubre algo que el otro no quiere mostrar, dejarlo pasar -también con la mirada-.
  9. Sobre todo, deja que la mirada sea espejo del corazón. Mira con naturalidad
  10. Este punto es para que lo pongas tú con tu experiencia personal. ¿Qué harías para mejorar la comunicación con el otro con tu mirada?

— Le puede interesar: Autenticidad y respeto en la comunicación

Ir arriba