Tres años ya Eduardo. Un suspiro.

Buenos días Eduardo. Hoy hace ya tres años de tu fallecimiento. ¿Cómo va todo por ahí arriba?

Por aquí he visto que el tiempo pasa como un suspiro, casi sin darnos cuenta hemos llegado a este 21 de octubre de 2016. Todo un suspiro para ese viento que se lleva poco a poco toda huella dejada.

Te cuento. Nacieron León y María por parte de Beatriz. Ya pues, tengo cuatro nietos. Voy perdiendo vista a pasos agigantados. Cada cierto tiempo «veo» que ya no veo algunos referentes que tengo —algún edificio, algún árbol, algún sitio. Curiosamente no siento irritación alguna por esto.

En esta tu parroquia de Santa María Madre de la Iglesia fuiste vertebrador de una incipiente comunidad. Ausente tú, que vertebrabas y unías a una poquita gente, el grupo se ha desmembrado. Y asistimos a ver cómo cuando la hierba crece en los caminos no transitados, estos acaban siendo borrados, y ya no los volvemos a encontrar.

Voy ganando paz y serenidad conforme envejezco. Cada vez estoy más operativo en esto de la orientación familiar. Atiendo varios casos y con resultados positivos. Se ve que ser viejo me hace vivir con más equilibrio.

¡Ah! y desde que te fuiste no tengo con quién tomarme un vino —a excepción siempre de mi Carmen.

Ahora cuéntame tú cómo es Dios. ¿Cómo se vive por ahí arriba? ¿Dios es gruñón o es acogedor? ¿Te encuentras con muchos conocidos? Supongo que te estarás riendo a carcajadas de todas las tonterías que has hecho y hacemos todos aquí en la vida en la tierra. ¡Cuanta vanidad de vanidades! como decía el salmista.

Te mando un beso. Y un Padre Nuestro que rezo por tí y por nosotros también. Tú sabes que aunque lo rece ahora es como si lo estuviera rezando ese 21 de octubre de 2013, pues el tiempo es algo que no se contempla en Dios. Y te doy las gracias por el tiempo en que estuvimos juntos, aunque fuera muy poco.

2 comentarios en “Tres años ya Eduardo. Un suspiro.”

  1. Manolo, ya tres años, para mi familia parece que fue ayer, no pasa día que no miremos su foto , recordemos sus chascarrillos y recemos por el, lo seguimos echando de menos un montón, cuando salimos por la tarde aún salimos un poco perdidos, el era nuestro tío, hermano , confesor y como no nuestro compañero de cervecillas, que por cierto momento que aprovechaba para tirarnos de las orejas si no lo merecíamos. Han pasado muchas cosas desde que se fue,cosas buenas y otras no tan buenas, amigos que se quedaron sin tu apoyo espiritual y se quedaron a la deriva. Tito allí donde estés acuérdate de todos los que te queremos , cuídanos y cuida a los nuestros. Y échanos un cable cuando tu notes que lo necesitamos.

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