Cuando rezas a Dios, ¿con quién te estás relacionando, con Dios o con la imagen que tú te has hecho de Dios ?

Si nos relacionamos con una imagen que tenemos de Dios, entonces nos estamos relacionando con un dios que está hecho a nuestra imagen y semejanza. Este dios es el fruto de nuestra mente, de nuestra experiencia, de nuestras costumbres, de nuestra imaginación. Pero este dios no es Dios.
—A veces cuando rezo, me pregunto: ¿a quién estoy rezando? ¿a Dios o a la idea que yo tengo de Dios?

— Y, entonces busco poder quedarme sin idea alguna, sin pensamiento, para dejarle un poquito de espacio a Dios.