Doctrina Social: el valor de la justicia

El valor de la justicia está ausente en nuestra sociedad, sobre todo en la vida política.

La justicia social ha adquirido gran relieve en el Magisterio de la Iglesia, debido a la cuestión social, que hoy afecta al mundo entero en los aspectos sociales, políticos, económicos y en el estructural de los problemas (Cf CDSI 201)

Consiste en la constante y firme voluntad de dar a Dios y al prójimo lo que les es debido.

Subjetivamente la justicia exige la voluntad de reconocer al otro como persona; objetivamente constituye el criterio determinante de la moralidad en la vida diaria.

Si siempre ha sido necesaria la justicia, hoy es especialmente importante por la reducción que se hace de la persona a los criterios de la utilidad y del tener.

El valor de la justicia está ausente en nuestra sociedad, sobre todo en la vida política

Más clamorosa es la injusticia que se produce en las situaciones de crisis. No es justo que las empresas, los gobiernos y todos nosotros solamente manejemos el criterio de sálvese quién pueda. Nos relacionamos con los demás solamente con los criterios de la utilidad que nos pueden reportar. Hemos dejado de «ser» para «tener». Esta es una fuente del «pecado social» que tan olvidado está por los que se dicen cristianos. Solamente vemos nuestras faltas particulares (con frecuencia las relacionadas con el sexo) y nos olvidamos de qué manera estamos contribuyendo personalmente y de una forma directa, no tanto por acción como por omisión, ante las continuas faltas de justicia que sufre nuestro prójimo o nosotros mismos.

Un sencillo ejemplo. Población pequeña. Alcalde injusto distribuye oportunidades de trabajo entre los que estima oportuno no guiándose por unos criterios de justicia y de equidad. Los vecinos, muchos rezan y callan.

Cada vez que callas ante una injusticia, estás contribuyendo a que continúe la injusticia

He podido observar cómo, muchos cristianos, por cobardía, por evitar conflictos, por el qué dirán, por…se limitan solamente a rezar. Y no hacen nada. A esos, les recuerdo

No todo el que me dice: “Señor, Señor”, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos (Mat 7:21)

Esto no es beaterío, pues la justicia es una exigencia a la que no puede sustraerse ningún cristiano ni ninguna persona de bien.

Lo «justo» no está determinado originariamente por la ley (muchas leyes son tremendamente injustas), sino por la identidad profunda del ser humano (Cf CDSI 202).

Hay que abrir la justicia al horizonte de la solidaridad y la caridad. Por sí sola, la justicia no basta. Más aún, puede llegar a negarse a sí misma, si no se abre a la fuerza más profunda que es la compasión hacia el otro.

Notas
CDSI Compendio Doctrina Social Iglesia
Mi reconocimiento a D. Jesús Simón Peinado Mena, autor de «El Esplendor de la Verdad Social». Siguiendo el Compendio de la Doctrina social de la Iglesia. Noviembre, 2011

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