Urge una catequesis de la Doctrina Social

Prácticamente la mayoría de los católicos desconocen la existencia de una Doctrina Social de la Iglesia. Y aquellos que la conocen, sospecho con todos mis respetos, que ignoran el verdadero alcance de esta doctrina.

El corazón de la doctrina social es el bien común temporal (el aquí, el ahora). El bien común temporal es sencilla y llanamente la cuestión política, la vida política.

Los católicos, con una mojigatería espiritualista (niño no te metas en política, tú lo que tienes que hacer es rezar), al abandonar este sentir, han dejado vacía de contenido la misma cuestión social, que se vuelve incomprensible y pura beatería sobre el salario justo, el derecho a la propiedad… y otras cuestiones.

La mayoría de los católicos hemos abandonado el realismo. Nos olvidamos de la vida diaria, del aquí y del ahora. Nuestra piedad (que no la cuestiono) se ha volcado sobre lo «divino», dejando lo carnal.

Y el Verbo se hizo carne. Y habitó entre nosotros

(JUAN 1,14)

El cristianismo espiritual que no quiere contemplar las ataduras temporales, es sencillamente una doctrina inhumana, que por otra parte es doblemente falsa pues niega la vida y a Dios. Simplemente, miremos el mundo a nuestro alrededor. A Dios, a Cristo, no podemos llegar sino es a través de los demás. Miremos como estamos. Vivimos en un mundo lleno de malestar.

Somos conscientes de que las cosas no funcionan, de que nunca volverán a ser como antes, y sin embargo no sabemos «por qué pasa lo que pasa», mientras que contemplamos a diario la incapacidad de nuestros gobernantes para dar respuestas y soluciones.

Urge una catequesis de la doctrina social

Las soluciones posibles las encontraremos en la Doctrina Social de la Iglesia. No olvidando cuál es su corazón.

Por eso es más que urgente una catequesis de la Doctrina Social de la Iglesia. Claro que, no se puede enseñar lo que se ignora. Y aquí, les hago una llamada de atención a esos que se dicen nuestros pastores.

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