La felicidad no existe

La felicidad no existe. Lo que llamamos felicidad es la gratificación que experimentamos al tener satisfechas nuestras necesidades.

Somos seres vivos. Al estar vivos, simplemente sufrimos necesidades. Y digo que sufrimos necesidades porque la necesidad es una sensación provocada por la idea de que nos falta algo, ya sea a nivel material, orgánico o sentimental. La necesidad es uno de los componentes fundamentales en la vida porque hace que busquemos satisfacer todo aquello que consideramos preciso.

Un ejemplo. Tengo hambre (necesidad) y entonces busco atenderla con alimentos. Si no sintiéramos la necesidad (hambre) sencillamente moriríamos porque necesitamos alimentarnos. Y así sucede con otras necesidades materiales como puede ser una casa, o de ámbito afectivo como ser querido por otras personas.

¿Qué sucede cuando una necesidad está satisfecha? Cuando una necesidad está satisfecha sencillamente, aunque no le demos el nombre, estamos siendo felices por así decirlo. La palabra felicidad es una forma muy simplista de mostrar los sentimientos que nos habitan cuando nuestras necesidades han sido satisfechas.

Hay muchas clases de necesidades. Tantas como quiera uno clasificarlas. Ya es tradicional la clasificación que hizo Abraham Maslow:

  • Fisiológicas (alimento, agua, prendas de vestir, vivienda);
  • Seguridad (protección y cuidado por parte de los otros);
  • Pertenencia (grupo donde aparecen el afecto, la amistar, el amor);
  • Autoestima (prestigio, capacidad para valerse por uno mismo, etc) y
  • Autorrealización.

He hablado también de sentimientos. ¿Qué pintan aquí los sentimientos? Un sentimiento es como un piloto en el cuadro de instrumentos de un coche. Cuando se enciende nos avisa normalmente de que una necesidad nuestra no está siendo atendida.

Esto tiene un inmenso valor. Para poder estar bien, lo que llamamos estar felices, hemos de atender nuestras necesidades. Pero para antender nuestras necesidades, la mayoría de las veces precisamos saber cuáles son. Si no sabemos cuáles son nuestras necesidades, no sabremos qué tenemos que hacer para que sean satisfechas.

En el campo de las necesidades emocionales hemos de considerar que la mayoría de las veces cambian en las personas con el tiempo. Y hay que hilar fino también entre lo que se cree necesitar y lo que en realidad hace falta.

En el campo terapeútico se habla entonces de las necesidades y de las estrategias. La estrategia es el camino para satisfacer la necesidad, pero no la necesidad misma. Ejemplo: yo puedo tener la necesidad de transporte para el trabajo; la estrategia sería tener un coche propio, utilizar un medio de transporte público, o desplazarme con un amigo. Otro ejemplo: tengo la necesidad de alimentarme; la estrategia es que me puedo alimentar con pescado, con carne, con frutas, con verduras.

Algunas necesidades

Autonomia, Sinceridad, Celebración, Libertad, Autenticidad, Creatividad, Aceptación, Intimidad, Reconocimiento, Pertenencia, Tranquilidad, Seguridad, Estabilidad, Respeto, Consideración, Confianza, Proximidad emocional, Comprensión, Contacto físico, Agua, Alimentación, Descanso, Comunicación, Espacio, Juego, Expresión sexual…

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