Maletas vacías

Quién no nos quiere es una maleta vacía para nuestro viaje en la vida.
No tiene sentido llevar esta carga inútil.

En el viaje de nuestra vida vamos con muchas maletas. Hemos de aprender a viajar casi sin maletas, para disfrutar del viaje. Pero más aún: llevamos muchas veces maletas vacías que para nada sirven. Estas maletas son las de gente que no nos quiere y nosotros empeñados en que nos quieran: amigos, familiares, compañeros de trabajo, vecinos…algún amor no correspondido. Son aquellos que no sienten consideración alguna hacia nosotros, no nos contemplan en su vida. Y a veces, como que dejamos de lado nuestra dignidad en este empeño inútil. Entonces, ¿por qué vamos a cargar con estas maletas vacías?

Maletas vacías son también esos trabajos que nada nos aportan, proyectos que ya no tienen sentido, nuestra participación en lugares y en sitios donde nada hacemos ni pintamos. Entonces, ¿por qué vamos a cargar con estas maletas vacías?

En el fondo, de lo que hablo es de dejar ir. He hecho ya muchos viajes en mi vida. Ya en los últimos viajes he aprendido a viajar casi sin maleta. Y por supuesto ya no contemplo en modo alguno las maletas vacías. Esto libera. Da plenitud. Te hace sentir a gusto, o lo que es lo mismo, ser feliz contigo mismo y estar a tus anchas con todo lo que te rodea.

Así que, si no me escuchas, si no me atiendes, si no me quieres…¿qué sentido tiene seguir llevando esta maleta?

Para disfrutar del viaje tiro estas maletas.

Cristo ya lo dice en los Evangelios:

Y cualquiera que no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.

Mat_10:14
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