Ganar más o, ¿gastar menos?

Estamos inmersos en el consumo. Consumimos y consumimos sin descanso. Esto nos lleva a gastar más dinero. Y para tener más dinero buscamos siempre ganar más. Trabajamos más, nos quitamos tiempo y salud. Y todo para poder gastar más.

Mi propuesta. ¿Y si gastamos menos?
No es ingresar más, sino gastar menos.

¿Ha pensado que obtenemos a cambio?

Yo lo estoy haciendo.
Ahora gasto menos.
Menos es suficiente.
Y tengo más tiempo.
Y vivo más la vida.
Y paso menos apreturas, menos angustias por el dinero y el fin de mes.

Me he quitado de muchas cosas que no son necesarias.
Cuando me asalta el afán de comprar, de consumir, me pregunto ¿es necesario?

Es una pregunta mágica.
Enseguida desaparece el deseo de comprar lo que no necesito.
Entonces gasto menos.

A veces hay cosas que son necesarias.
Entonces además de si es necesario me pregunto si es deseable.

Ejemplo.
Necesito un coche para viajar por mi trabajo.
Me asalta el deseo de tener un último modelo.
Pero lo que necesito es un coche que sirva para desplazarme por mi trabajo.
Cierto que me gusta el último modelo de una marca de prestigio.
Pero tiene un coste muy alto.
Me tengo que endeudar al máximo.
¿A cambio de qué?

Reconocer lo deseable también sirve.
Es deseable.
Pero no necesario.
Con otro modelo también tengo prestaciones.
Y no me tengo que endeudar.
¿Lo comprendes?

¿Fumas?
¿Cuánto te gastas al cabo del mes?
Al precio del tabaco, igual te gastas 150,00 euros.
¿Y si no fumas, o fumas menos?
¿Te das cuenta?

Si te ahorras 150,00 euros es como si te hubieran subido el sueldo 150,00 euros ¿verdad?

No es cuestión de ganar más, sino de gastar menos.


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