Está el día y está la noche. Está el bien y está el mal. Hace sol; llueve; sopla el viento; nacemos, crecemos, morimos. Si es de día, por mucho que nos empeños y tengamos «consenso», el día seguirá siendo día y la noche, noche.

Lo que es malo no puede ser bueno. Lo que es bueno no puede ser malo. Lo que es, es. Lo que no es, no es.

Ay de aquéllos que llaman bien al mal y mal al bien, que cambian las tinieblas en luz y la luz en tinieblas, que cambian lo amargo en dulce y lo dulce en amargo.

Veo a esos que se autoproclaman líderes —¿de qué?— que solamente están contribuyendo a que dudemos de todo, a que pensemos que lo políticamente correcto es la única forma válida de estar en este mundo, a que nos vendamos todos por un plato de lentejas.

Respirar, beber, alimentarnos, son esenciales para poder vivir. Igualmente, para vivir en sociedad es vital tener una familia. La familia se forma por el matrimonio entre un hombre y una mujer. Fruto de su unión nacen unos hijos y se fortalece un compromiso de vida.

Sin familia no hay futuro alguno. Lamentablemente aquellos que debían defender, proteger y promover la familia, no lo hacen. Mire a su alrededor y examine qué apoyo está teniendo la familia. Y sin familia no se podría salir adelante.

Y si no, ¿cómo la inmensa mayoría de las personas está sosteniéndose y saliendo de esta crisis económica en la que estamos inmersos?

¿Cómo destruir a la familia? La forma más simple es cuestionando qué es una familia. ¿Sabemos cómo se crea una familia?
Por ejemplo, en el Registro Civil ya no existe el concepto de padre y de madre. Ahora está el progenitor A y el progenitor B. El matrimonio no es ya entre un hombre y una mujer. Ahora puede, según los que quieren cambiar la naturaleza de las cosas, que sea entre un hombre y otro hombre, una mujer y otra mujer o el día menos pensado igual se aceptan otras uniones que no alcanzamos a imaginar.

Buscando la corrección política y vendiéndose por un plato de lentejas ahora el PP presenta un logo para defender su política de familia. Aparecen dos adultos que le dan la mano a un niño. No se sabe los adultos qué son. Si un hombre y una mujer, si dos hombres, si dos mujeres…lo que si está claro es que no está definida la figura del padre y de la madre. Esto es claramente un ataque al concepto de familia, la mejor forma de destruirla.

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