Doctrina Social de la Iglesia. Principios y Valores

La Doctrina Social es indispensable para una formación cristiana completa (Cf CDSI 528-529). 

Debe orientarse a motivar a la acción para evangelizar y humanizar (Cf CDSI 530), para capacitar a los cristianos a orientar sus tareas diarias en lo cultural, social, económico y político, al servicio del bien común, y de modo especial a «quiénes son o pueden llegar a ser capaces de ejercer el arte tan difícil y tan noble que es la política (CDSI 531).

Mi pensamiento político está fundamentado en la Doctrina Social de la Iglesia. Ser cristiano supone para mí ser ante todo persona. Entiendo que la razón y el conocimiento son esenciales para toda persona. Razón y conocimiento jamás están reñidas y enfrentadas con cuestiones de fe. A través de esta serie de artículos, pretendo que conozcamos un poco más la Doctrina Social de la Iglesia, la gran desconocida para los cristianos. Ahora hablamos de Nueva Evangelización. Y para que esto sea posible, hemos de conocer y aplicar la Doctrina Social. Vivimos aquí, en el ahora, y tenemos que dar respuestas aquí y ahora.

Brevemente, y de manera sintética, estos son los principios y valores de la Doctrina Social de la Iglesia.

Principios de la Doctrina Social

Estos principios permanentes de la doctrina social de la Iglesia constituyen sus verdaderos puntos de apoyo, y todos ellos se fundamentan y giran en torno a la dignidad de la persona humana.
Estos principios son los siguientes:

  • Bien común.
  • Destino universal de los bienes.
  • Subsidiaridad.
  • Participación y Solidaridad.

Valores de la Doctrina Social

Estos principios también están acompañados de unos valores.

  • Verdad,
  • Libertad,
  • Justicia y
  • Caridad

Estos principios y valores nacen del encuentro entre el Mensaje Evangélico y sus exigencias (Mandamiento supremo de amor a Dios y al prójimo y en la Justicia) con los problemas que surgen en la vida social. Hay que ser cristianos aquí y ahora. Vivimos en la vida real y no en la imaginaria de angelitos. Vana es nuestra fe si no luchamos por un mundo más humano y justo.

Estos principios y valores se desarrollarán en próximos artículos

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