¿Qué hay de lo mío?
Este es el motor de nuestra vida.
Este es el motor de nuestra vida.
Siempre tenemos una necesidad de afecto y de acogida, necesidad que cuando no es atendida nos hace sufrir.
Siempre hay que hacer el bien. No obstante hemos de tomar ciertas precauciones, pues nos pueden tomar por tontos.
Cuando rezas a Dios, ¿con quién te estás relacionando, con Dios o con la imagen, con la idea que tú te has hecho sobre Dios?
En España la clase política es deshonesta pues siempre falta a su palabra
A todos los cristianos, y especialmente a los sacerdotes, se nos llena la boca de Dios. Pero me da a mí, que no nos fiamos mucho de Dios.